Salud visual XI – Desprendimiento de retina

La retina es donde se forma la imagen de lo que vemos, allí es donde se impresiona la imagen que captan nuestros ojos. En ella es donde la energía luminosa recibida se transforma en impulso eléctrico, el cual a través del nervio óptico, llega al cerebro.

Es la parte más interna de las cubiertas oculares. Es el humor vítreo interno del ojo el que ayuda a que la retina esté adosada a la pared posterior del ojo, por lo que está perfectamente protegida. Detrás de ella existen unos pequeños vasos sanguíneos que la riegan y nutren.

Si por algún motivo la retina se despega deja de recibir sangre y se atrofia; paulatinamente se va soltando cada vez más de la pared del ojo, produciéndose el desprendimiento.

En la mayoría de los casos el motivo es debido a un traumatismo. Es importante saber que el traumatismo que puede originar el desprendimiento de retina no tiene por qué ser recibido directamente en el ojo. De hecho, un golpe en la cabeza puede desgarrar una retina por un cruce de ondas.

También puede producirse ese desgarro, que inicia todo el proceso de forma espontánea, debido a una enfermedad del propio ojo, es la que se denomina miopía progresiva. Esa miopía se produce porque el ojo se va estirando progresivamente.

También existe riesgo de desprendimiento de retina entre los operados de cataratas.

Si de pronto un día y durante un tiempo bastante largo, aparecen en la visión una serie de estrellas, que los especialistas llaman fosfenos, que no producen dolor, son el síntoma del desgarro. En ese momento el desprendimiento todavía es evitable.  Desde que  aparecen los fosfenos hasta que se produce el desprendimiento puede pasar algún tiempo, dependiendo según sea la situación de la retina. Acuda cuanto antes a un especialista. Como en muchos otros casos, cuanto más precoz es el diagnóstico mejor solución tiene la enfermedad.

          Si tu visión no es la adecuada, podemos ayudarte.

Deja un comentario